Sofás para personas corpulentas: cómo elegir un modelo resistente y cómodo
- ¿Cómo debe ser un sofá para personas corpulentas?
- Suspensión interna: la clave que casi nadie mira
- Espuma: densidad real desde 35kg HR
- Asientos extraíbles con apoyo al suelo: seguridad extra
- Problemas habituales en sofás estándar (y por qué aquí no ocurren)
- ¿Son cómodos para personas que no son corpulentas?
- ¿Cuáles son los mejores sofás para personas corpulentas?
- Fabricación reforzada y a medida
Los sofás para personas corpulentas deben tener estructura reforzada, suspensión metálica resistente y espumas de alta densidad para evitar hundimientos y deformaciones prematuras. No se trata de que el sofá sea duro, sino de que mantenga la comodidad y la estabilidad con el paso del tiempo, ofreciendo seguridad real sin perder confort.
¿Cómo debe ser un sofá para personas corpulentas?
Un sofá convencional está pensado para un uso estándar. Cuando hablamos de personas de gran corpulencia o de peso superior, la exigencia estructural cambia por completo. Si el armazón no es sólido, empezarán los crujidos, las deformaciones y la pérdida de firmeza en pocos años.
La base debe ser una estructura de madera maciza de pino bien ensamblada. La madera maciza actúa como el esqueleto del sofá: si es resistente, todo el conjunto lo será. Si es débil o está fabricada con derivados como aglomerado, el deterioro será inevitable.
Suspensión interna: la clave que casi nadie mira
Bajo las sentadas no solo hay espuma. Existe un sistema de suspensión que absorbe el peso y reparte la presión. En sofás para personas corpulentas recomendamos muelles metálicos en zig zag de alta resistencia.
Estos muelles trabajan como un sistema de amortiguación. Distribuyen el peso de forma uniforme y evitan que la espuma soporte toda la carga. Si el sofá solo lleva cinchas elásticas de baja calidad, terminará venciendo antes. El muelle metálico aporta estabilidad y durabilidad a largo plazo.
Espuma: densidad real desde 35kg HR
La densidad de la espuma es determinante. En estos casos, recomendamos espumas de 35kg HR en adelante. ¿Qué significa 35kg HR? Significa que cada metro cúbico de espuma pesa 35 kilos y tiene alta resiliencia (capacidad de recuperar su forma). Cuanta más densidad, mayor resistencia a la deformación. No implica que el sofá sea duro, sino que mantendrá su firmeza durante años sin hundirse.
Una espuma de baja densidad puede parecer cómoda al principio, pero perderá forma rápidamente. Con 35kg HR o superior, la sentada mantiene estabilidad y confort.
Asientos extraíbles con apoyo al suelo: seguridad extra
En sofás para personas corpulentas recomendamos sentadas extraíbles con apoyo al suelo. Cuando el asiento se desliza y apoya directamente en el suelo mediante una estructura reforzada, el peso no recae únicamente sobre el armazón. Se reparte mejor la carga y se incrementa la estabilidad. Además, este sistema aporta un plus de comodidad, ya que permite regular la profundidad de la sentada y adaptar el sofá a distintas estaturas dentro del mismo hogar.
Problemas habituales en sofás estándar (y por qué aquí no ocurren)
Es frecuente encontrar:
- Hundimientos prematuros en la zona central.
- Crujidos al sentarse.
- Asientos que se deforman en poco tiempo.
- Sensación de inestabilidad al incorporarse.
Estos problemas aparecen cuando la estructura es débil, la espuma es de baja densidad o la suspensión no es adecuada. Con madera maciza, muelles metálicos en zig zag y espumas de alta densidad, el sofá mantiene su forma y estabilidad durante mucho más tiempo. No se trata de hacer un sofá más duro, sino de hacerlo más resistente sin renunciar al confort.
¿Son cómodos para personas que no son corpulentas?
Sí. De hecho, uno de los errores más comunes es pensar que un este tipo de sofás son incómodo para el resto de la familia. Un sofá con buena densidad y estructura sólida simplemente mantiene mejor la postura y evita que el cuerpo se hunda en exceso. Para hogares donde conviven personas con pesos muy diferentes ofrece un equilibrio perfecto: estabilidad para quien lo necesita y comodidad para todos.
¿Cuáles son los mejores sofás para personas corpulentas?
Hemos seleccionado estos tres sofás que cumplen con todas las características que hemos mencionado para que sean aptos para personas corpulentas:
Sofá Jerez. El modelo Jerez es uno de nuestros sofás más versátiles. Con una espuma de 35KG HR, en su versión suave, asegura una de las densidades idóneas para que tu sofá no se hunda a la primera de cambio, además es una de las sentadas más cómodas del mercado. La estructura es de madera de pino maciza como habíamos mencionado. Sus sentadas son extraíbles y apoyan al suelo para reforzar la estabilidad del sofá. Sus ruedas son de un material especial para que no rayen el suelo.
Sofá Lugo. El sofá Lugo es uno de nuestros TOP VENTAS por algo. La mejor espuma del mercado (55KG HR), nuestra estructura resistente de madera maciza de pino y sentadas con apoyo al suelo. Si crees que necesitas algo en un sofá, seguramente el Lugo lo tenga y si no lo tiene te lo fabricamos.
Sofá León. Este modelo es una opción muy buena ya que tiene unas sentadas muy profundas que junto a su espuma de 35KG HR hace que la sentada sea ideal para personas de gran envergadura. Su estructura también es de madera de pino maciza.
Fabricación reforzada y a medida
Un sofá para personas corpulentas no debe ser un modelo estándar con “más espuma”. Debe diseñarse desde dentro hacia fuera: estructura maciza, suspensión metálica resistente y densidades adecuadas. La fabricación artesanal permite adaptar profundidad, firmeza y configuración para que el sofá se ajuste al hogar y no al revés. Cuando el interior está bien construido, la comodidad no se pierde; se mantiene intacta durante muchos años. Porque la verdadera calidad de un sofá no se ve por fuera. Se nota cuando pasan los años y sigue respondiendo como el primer día.
